En 2001 el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) publicó estadísticas de su plantilla investigadora, por primera vez desagregadas por sexo. Se convirtió así en el primer Organismo Público de Investigación español que lo hacía. En julio de 2002 se publicó un número especial de la revista ARBOR  bajo el título “Ciencia y Tecnología en el CSIC: Una visión de género” y en septiembre de ese año la Junta de Gobierno del CSIC  aprobó la creación de una comisión asesora de la Presidencia para el estudio, seguimiento y optimización de la carrera científica de las mujeres en el CSIC,  la Comisión de Mujeres y Ciencia (CMyC). Desde 2002, la CMyC hace un seguimiento anual de la situación de las mujeres científicas, trabaja en visibilizar los méritos de las mujeres y llama la atención sobre  situaciones injustas y sesgos inconscientes.

Presidente del CSIC Rolf Tarrach con las colaboradoras del número especial de ARBOR julio 2002

La CMyC elaboró en 2005 una Propuesta de Acción Horizontal de Igualdad de Género en el CSIC que sentó las bases para un futuro plan de igualdad que se integró en el Plan de Actuación 2006-2009 del CSIC. En 2007 la CMyC publicó el primer Plan de Igualdad de Género en la Carrera Científica en la Agencia Estatal  CSIC.

Durante estos primeros años del siglo XXI, la Comisión Europea (CE) realizó numerosos informes sobre la situación de las mujeres en la investigación y en el mundo académico en general. Las estadísticas, análisis y estudios realizados por personas expertas en la materia han confirmado  la existencia de desigualdades entre hombres y mujeres, a nivel internacional, en investigación e innovación. En 2011 La Comisión Europea publicó el informe “Cambio estructural de las instituciones científicas”, en el que se identifican algunos problemas del sistema, comunes a las instituciones científicas europeas, como la falta de transparencia en la toma de decisiones o los prejuicios que influyen en las valoraciones de los méritos y capacidades del personal. La CE tiene un fuerte compromiso con la igualdad y la cuarta de la seis prioridades del Espacio Europeo de Investigación (ERA por sus siglas en inglés) es  Igualdad de género y la perspectiva de género en la investigación, mediante el fomento de la diversidad de género para fomentar la excelencia científica.

Proporción de hombres y mujeres en una carrera académica arquetípica, estudiantes y empleados académicos, EU-28, 2013-2016

Proporción de hombres y mujeres en una carrera académica arquetípica en ciencia e ingeniería, estudiantes y empleados académicos, EU-28, 2013-2016

El CSIC sigue las recomendaciones de la CE y también la normativa española en materia de igualdad que empezó a cambiar en  2004; entre otros avances, en 2005 se estableció la presencia equilibrada de ambos sexos en los tribunales y se creó la Unidad de Mujeres y Ciencia para abordar la situación de las mujeres en las instituciones investigadoras y mejorar su presencia en ellas. En 2007 se aprobó la Ley Orgánica de Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres y en la Ley de la Ciencia de 2011 aparece una disposición adicional sobre la igualdad de género.

Desde 2011 el CSIC cuenta también con una Comisión Delegada de Igualdad que elabora los Planes de Igualdad para el organismo, realiza el seguimiento de los planes y actualiza los protocolos de prevención y actuación frente al acoso,  entre otras acciones. El trabajo conjunto de la CI y de la CMyC crea una cultura de igualdad, sensibiliza al personal del CSIC en una utilización no sexista del lenguaje y llama la atención sobre los sesgos inconscientes que todavía impiden conseguir la igualdad.

En 2018 la Presidenta del CSIC aprobó la creación del Distintivo de Acreditación en  Igualdad de Género, con el que se premia a los institutos del CSIC que hayan demostrado su trabajo para eliminar las barreras que impiden el trabajo de hombres y mujeres en igualdad. Con la creación  de este reconocimiento a la lucha por la igualdad el CSIC vuelve a ser pionero entre los OPIs españoles.

Entrega del Distintivo de Igualdad del CSIC

A pesar de todas estas acciones, de haber superado el 25% de mujeres en la categoría de Profesores de Investigación y de que el índice del techo de cristal del CSIC es más bajo que el valor  calculado haciendo la media en los  28  países de la Unión Europea, el CSIC es consciente de que tiene mucho camino por recorrer para alcanzar la igualdad de oportunidades. Una asignatura pendiente es la introducción de la perspectiva de género en su forma de funcionamiento, y uno de los mandatos de la CE, la inclusión del género en los contenidos de la investigación. Esto es ineludible si queremos generar un conocimiento de calidad y de utilidad para toda la sociedad.

Texto: Pilar López Sancho